Así Timbuktu, una película que denuncia la violencia de los yihadistas en Mali, compitió en el festival de cine Fespaco que se estrenó el sábado en Uagadugú, después de que algunos rumores apuntaran a que se suprimiría de la programación por razones de seguridad.
“El Gobierno de Burkina Faso ha decidido que se difunda Timbuktu”, declaró Jean-Claude Dioma, ministro burkinés de Cultura, en la radio nacional.
“Pero para acompañar esto, se reforzarán las medidas de seguridad”, agregó.
Timbuktu, galardonada con seis premios César (los Oscar franceses) en la última edición de este certamen, incluyendo el de mejor película y mejor director para Abderrahmane Sissako, es basada en hechos reales.
Se trata de una crónica de la vida en el norte de Mali bajo la dominación de los yihadistas que controlaron la región durante varios meses en 2012.
“No son pocos los problemas de seguridad que se imponen” en torno a Timbuktu, confió el ministro Dioma a la agencia de noticias AFP, aunque aseguró“no haber oído de amenazas contra Burkina o contra cualquier interés” extranjero a raíz del filme.
“Pero hay amenazas allá donde los islamistas crean que estamos tocando aspectos de su creencia”, recalcó el ministro de Cultura.
El Fespaco tiene lugar cada dos años en Burkina Faso.
Para la edición de este año, la número 24, que finaliza este 7 de marzo, se espera la llegada de al menos 12 mil visitantes.

