El nombre de Donald Trump apenas se pronunció durante la ceremonia de entrega de los Óscar, pero las políticas del presidente del país estuvieron implícitamente presentes.
El presentador, Jimmy Kimmel, fue el primero en abrir fuego con el monólogo con el que dio comienzo a la entrega de premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas estadounidense.
“Quiero dar las gracias al presidente Trump. ¿Se acuerdan del año pasado, cuando parecía que los Óscar eran racistas?", dijo. El presentador se mofó una y otra vez del ataque del presidente Trump en enero a través de Twitter contra Meryl Streep, cuando Trump dijo de ella que era “una de las actrices más sobrevaloradas de Hollywood”.
“Meryl Streep no ha hecho ningún esfuerzo en sus más de 50 películas a lo largo de su mediocre carrera”, dijo Kimmel. “Por favor, únanse a mí en un aplauso totalmente inmerecido a Meryl Streep”, agregó.
