La estrategia de Uber Technologies para Japón, donde los viajes en vehículos de particulares están prohibidos, es tan única como el propio país: imagine a una abuela en zapatillas deportivas repartiendo esos ricos fideos asiáticos.
El responsable ejecutivo de la compañía, Dara Khosrowshahi, estuvo en el país esta semana para destacar la importancia del mercado, donde la compañía con sede en San Francisco, Estados Unidos, ha desarrollado un creciente negocio de reparto de comida.
“Las personas mayores se están apuntando para ser repartidores de Eats”, dijo Khosrowshahi a Bloomberg News. “Eats ha sido un gran éxito para nosotros en Japón. Va a ser una introducción muy efectiva de la marca Uber”.
La creación de Uber Eats podría ser la mejor oportunidad de la compañía, por ahora, para captar ingresos en la tercera mayor economía del mundo.
Con una tasa de desempleo del 2.4%, cerca de un mínimo de 25 años, el mercado laboral de Japón está ajustado. La población está envejeciendo; los pañales para adultos superan a los pañales para bebés. Las personas mayores recurren al reparto de comidas para encontrar trabajo.
La mayoría de los trabajadores realizan el envío en bicicleta o patinete, pero las personas mayores que quieren hacer ejercicio lo hacen a pie, dijo Khosrowshahi. “Este es un segmento exclusivo de Japón, y estamos viendo si podemos expandirnos al resto del mundo”, apuntó.
