El director de la mejor película jamás filmada deja una obra inacabada destinada a no verse nunca... hasta ahora.
Orson Welles filmó The Other Side of the Wind a principios de la década de 1970, pero la abandonó, dejando detrás 100 horas de filmación cuando murió en 1985.
Cinco décadas después de su concepción, tras años de disputas financieras y legales, la película ha sido completada, un regalo para los aficionados al cine que probablemente pasarán 50 años decodificándola.
The Other Side of the Wind, que Hollywood Reporter llamó “el Santo Grial para los fervientes amantes del cine”, es arte imitando la vida que imita al arte: la historia de una película inacabada abandonada por un gran director y reconstruida tras su muerte.
John Huston, un director famoso en la vida real, interpreta a Jake Hannaford, quien, horas antes de su muerte en un accidente automovilístico, muestra su película sin terminar en su cumpleaños 70.
Ese filme dentro del filme es intencionalmente artístico. La fiesta está repleta de cineastas, periodistas y amigos falsos que comentan el arte de hacer películas y muchos filman sus propias imágenes mientras la historia se desarrolla, clips que conforman gran parte del filme que estamos viendo, en una pionera versión de la técnica narrativa de “metraje encontrado” usada en cintas de terror modernas.
“La gente habla sobre estos reality shows y películas de metraje encontrado, pero pienso que es muy interesante que Orson Welles fuera el primero”, dijo a periodistas Bob Murawski, editor cinematográfico encargado de reconstruir The Other Side of the Wind.