Un veredicto que señala que Pharrell Williams y Robin Thicke copiaron música de Marvin Gaye para crear su megaéxito Blurred Lines podría tener un efecto dominó en la industria.
Un jurado de ocho miembros determinó el martes que Williams y Thicke copiaron elementos del éxito de Gaye de 1977 Got to Give It Up y les ordenaron pagar casi 7.4 millones de dólares a los tres hijos del difunto astro del R&B.
La industria musical podría enfrentar nuevas limitaciones en los próximos años, mientras los artistas y sus abogados revisan el veredicto y sus implicaciones.
Howard King, principal abogado de Thicke y Williams, dijo en sus argumentos de cierre que un veredicto a favor de la familia Gaye tendría un efecto escalofriante sobre los músicos que intentan evocar una era o hacer honor al sonido de artistas del pasado.
Williams sostuvo durante el juicio que solo intentaba imitar el “sentir” de la música de Gaye de finales de los años de 1970, pero insistió en que no usó elementos de la obra de su ídolo. “El exitoso veredicto de hoy (...), podría redefinir el significado de violación de derechos de autor para los artistas de la música”, dijo Glen Rothstein, un abogado especializado en propiedad intelectual.
