Vidas de cine

Vidas de cine
CORTESÍA

Lo que menos le gusta al cubano Leonardo Padura es escribir guiones de cine, porque se siente limitado ante la mirada milimétrica del productor y el concepto estético que tenga el director sobre la historia. Su fascinación es la novela que combina misterio con una mirada social de su entorno, porque es un género literario que le permite transitar por los confines de la libertad.

Aunque su relación es tensa con el séptimo arte, recuerda a su maestro Raymond Chandler (1888-1959), narrador estadounidense de novela negra que, a pesar de su disgusto con un Hollywood que no termina de respetar a los creadores de tramas, participó en clásicos como Double Indemnity (1944) y Strangers on a Train (1951).

Con eso en mente, Padura accede de vez en cuando a construir vidas cinematográficas. Un caso reciente es su colaboración como guionista con el realizador Laurent Cantet para Regreso a Ítaca, que triunfó en los festivales de cine de Sao Paulo y Venecia.

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