Un tratamiento de vitamina B3, presente de forma natural en la carne y en las verduras, podría prevenir los abortos espontáneos debidos al déficit de una molécula en el cuerpo, según un estudio científico australiano.
El estudio, publicado en el New England Journal of Medicine, muestra que esta molécula, la nicotinamida adenina dinucleótido (NAD), necesita una tasa suficiente de vitamina B3 para desarrollarse. Su déficit en las mujeres embarazadas impide el buen desarrollo de los embriones, provocando abortos espontáneos o discapacidades de nacimiento en caso de que el embarazo prospere, según la investigación.
“Después de 12 años de investigaciones, nuestro equipo descubrió que esta deficiencia puede ser tratada y los abortos espontáneos y los defectos pueden evitarse tomando una simple vitamina”, explica Sally Dunwoodie, investigadora en el Victor Chang Cardiac Research Institute.
La científica se muestra entusiasta por el “potencial” de este hallazgo que podría “reducir el número de abortos espontáneos y los defectos de nacimiento en todo el mundo”.
La próxima etapa para los investigadores es crear un test que permita identificar a las mujeres con un riesgo de deficiencia de NAD, con el objetivo de hacerles tomar suplementos de vitamina B3.
