Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana, los fanáticos de La Guerra de las Galaxias esperaban años entre cada película. Ya no más: la semana que viene la saga del espacio continúa con Rogue One.
La cinta, que se estrena en los principales mercados de América Latina el 15 de diciembre, no forma parte de la última trilogía que comenzó hace un año Episodio VII: El despertar de la fuerza.
Aquí se vuelve al pasado, justo antes del pionero Episodio IV: Una nueva esperanza. Y cuenta cómo la Alianza Rebelde planifica el robo de los planos de la Estrella de la Muerte, la gigantesca estación espacial con poder para destruir planetas enteros.
Un regalo navideño para los fanáticos de la franquicia espacial, que en Estados Unidos han salido en bandada para comprar en preventa los boletos y que en un año tendrán el Episodio VIII.
El director británico Gareth Edwards recordó cómo se le quitó un peso de encima cuando recibió la aprobación del “dios” George Lucas, el creador de la historia.
“No quiero poner palabras en su boca pero puedo decir que puedo morir feliz ahora”, dijo Edwards sobre una conversación con el creador de la exitosa franquicia.
