Al francés Philippe Rigollot, campeón del mundo de pastelería en 2005, le parecía inimaginable preparar sus postres sin mantequilla o crema de leche. Pero este año, tuvo que innovar ya que la Copa del Mundo de Repostería incluyó una prueba 100% vegana.
Para la 30ª edición de este certamen que se celebró en Lyon, en el centroeste de Francia, los representantes de los 21 países que se clasificaron a la final tuvieron que explorar nuevos técnicas y no limitarse a reproducir sus clásicas recetas de pastelería.
¿El resultado? Postres en los que las frutas y los sorbetes son los protagonistas. Sin olvidar la leche de soja, las almendras y las avellanas, muy presentes en los platos presentados ante el jurado.
“Para compensar la ausencia de huevos y materia grasa, los candidatos utilizaron un extracto de algas o una bacteria”, cuenta Ludovic Mercier, repostero en Ginebra y elegido mejor obrero heladero de Francia.
Producto animal
Los británicos presentaron un magnífico postre blanco, con un sorbete de frambuesa en su interior.
Los egipcios apostaron al macarrón -la clara de huevo fue sustituida por una cocción de garbanzos (aquafaba). Un guiño también a la lucha contra el despilfarro de comida.
Pero la gran ganadora fue Malasia, que impresionó al jurado gracias a su técnica y creatividad, una primicia que confirma el auge del continente asiático en la repostería. El segundo lugar se lo llevó Japón, seguido de Italia.
Francia, el país con más títulos (ocho copas en total), no participó este año ya que ganó la anterior edición.
El concurso vegano, que responde a una de las principales preocupaciones actuales de los consumidores, puso a prueba la creatividad de los candidatos, pero no fue del gusto de todos.
“La mantequilla y la crema son como golosinas. No sé cómo explicarlo. La materia grasa es buena para el ánimo”, afirma Philippe Rigollot, cuya pastelería en Annecy, en los Alpes, figura entre las mejores de Francia, según la guía gastronómica Gault y Millau de 2013.

