La bella y la bestia, un cuento muy antiguo que Disney desempolvó y convirtió en un clásico animado en los años 1990, lo transforma ahora en un filme con actores de carne y hueso que promete producir una fortuna. Es Emma Watson quien encarna a Bella en la nueva entrega de esta historia de amor que impactó en 1991.
La bella y la bestia se estrena en varios países de Latinoamérica mañana jueves, en una nueva adaptación de animaciones de Disney en películas con actores de carne y hueso, una estrategia que le ha valido al estudio 4 mil millones de dólares en taquilla desde que Jason Scott Lee enojó a los puristas con su papel de Mowgli en El libro de la selva (1994).
Puede que no haya otra película que llegue a la cartelera con tanta expectativa, al punto que su promoción de 90 segundos generó un récord de 92 millones de vistas en su primer día online.
Es el filme con la mayor preventa en la historia, superando a Buscando a Dory, que tenía el récord, según el sitio de ventas en línea Fandango, cuyos analistas proyectan 150 millones de dólares en este, su primer fin de semana de cartelera.
También podría ser la más polémica versión de Disney. Entre las críticas más triviales estaba por ejemplo la furiosa reacción al diseño del personaje de la Señora Potts, que en esta versión no tiene como nariz el pitorro de la tetera. Más recientemente, el foco estuvo en una sesión de fotos para Vanity Fair en la que Watson muestra bastante carne. Y la bomba estalló cuando se develó que Le Fou, el adulador cómplice del villano Gaston, interpretado por el comediante canadiense Josh Gad, era homosexual.
