En 10 a 20 años más podría no haber fumadores en muchos mercados, según analistas de Jefferies. Los Gobiernos y las compañías tabacaleras están del mismo lado en este cambio, a medida que más países adoptan objetivos para acabar con el tabaquismo y las empresas empujan a los fumadores hacia productos de menor riesgo como el vapeo y la nicotina de consumo oral.
“Con las ambiciones de las tabacaleras y los reguladores cada vez más alineadas, en muchos países, la desaparición de los fumadores dentro de una generación podría hacerse realidad”, escribió el analista Owen Bennett en un informe dado a conocer ayer viernes. “Que no existan fumadores solo se va a lograr con el apoyo de productos de menor riesgo”.
Cae el consumo de tabaco, según la OMS
Un estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2019 sobre el consumo de tabaco entre 2000 y 2025, revela que el número total de consumidores de tabaco a nivel mundial ha disminuido de mil 397 millones en 2000 a mil 337 millones en 2018, lo que supone aproximadamente una reducción de 60 millones de personas. Esto se debe en gran medida a la disminución del número de mujeres que consumen estos productos (346 millones en 2000, frente a 244 millones en 2018, lo que supone una reducción de alrededor de 100 millones). El resto de los consumidores son hombres, sin embargo el número de fumadores hombres ha empezado a caer.
La perspectiva de que los cigarrillos puedan volverse obsoletos también es compartida por Citigroup Inc., que espera que el tabaquismo desaparezca para 2050 de Estados Unidos, partes de Europa, Australia y grandes partes de América Latina si se mantiene la tendencia a la baja observada en las últimas décadas.
“El tabaquismo ha estado disminuyendo durante las últimas cinco décadas debido a lo que llamamos intimidación ASG (ambiental, social y de gobernanza corporativa): presiones de actitudes sociales, regulaciones e impuestos”, escribió en una nota este mes el analista de Citi Adam Spielman.
El índice MSCI World Tobacco ha tenido un desempeño inferior al índice más amplio MSCI World desde el comienzo del año pasado, donde el fabricante sueco de productos de tabaco sin combustión Match AB se ha destacado y el Imperial Brands Plc ha quedado reza gado.
Imperial Brands tendría dificultades en un cambio hacia un enfoque libre de tabaco debido a su excesiva dependencia de activos patrimoniales en Europa y Estados Unidos, escribió Bennett, de Jefferies, rebajando su calificación para las acciones de la empresa, de mantener a vender.
Por el contrario, considera que Philip Morris International Inc. está bien posicionado dado su dominio en productos de tabaco calentado, mientras que la reciente incursión de British American Tobacco Plc en el cannabis parece oportuna. En la misma nota, Bennett actualizó sus recomendaciones para BAT y Altria Group Inc. de mantener a comprar.
“Si el fin del tabaquismo se produce a partir de la introducción de productos de menor riesgo, siempre que las grandes tabacaleras participen de manera justa, el crecimiento debería ser tan bueno, si no mejor, que el pasado”, dijo.
(Michael R. Bloomberg, fundador y propietario mayoritario de Bloomberg LP, matriz de Bloomberg News, ha hecho campaña y ha donado dinero en apoyo de una prohibición estadounidense al tabaco y los cigarrillos electrónicos con sabor).

Combinar vapeo y cigarro, más peligroso aún
Un estudio que siguió a 32 mil estadounidenses durante tres años muestra que los consumidores de cigarrillos electrónicos aumentaron su riesgo de desarrollar las mismas enfermedades pulmonares crónicas que los fumadores comunes. Así lo reportó en febrero del año pasado la gencia de noticias AFP. En Estados Unidos se estableció un vínculo entre vapear y una enfermedad llamativa y grave que causó 52 muertes (Evali) este año, pero que es muy específica para un tipo de recargas, a menudo vendidas de forma ilícita en el mercado negro, las cuales contienen cannabis y un ingrediente tóxico –aceite de vitamina E–.
“Hemos concluido que los cigarrillos electrónicos son dañinos en sí mismos, con efectos que ocurren independientemente del consumo de tabaco convencional”, dijo uno de los autores, Stanton Glatz, profesor de medicina y director del Centro de Investigación sobre Tabaco de la Universidad de California.
