Es probable que la primera vez que el artista nacional Ricardo Risco escuchó música del maestro estadounidense Leonard Bernstein fue cuando era un niño y vio el musical romántico Amor sin barreras (West Side Story), dirigida por Robert Wise y Jerome Robbins, un drama de 1961 que se inspira en el clásico teatral de Romeo y Julieta, de William Shakespeare.
“Todas las canciones me gustaron mucho en ese entonces pero, ya como estudiante de música, cuando conocí algunas de las obras más serias de este compositor, como sus sinfonías, descubrí que él era mucho más que un compositor de musicales”, comenta Risco, quien hoy jueves 13 de septiembre, a las 8:00 p.m., en el Teatro Balboa, se hará cargo de la Orquesta Sinfónica de Panamá, institución cultural que le rendirá honores al legado dejado por Bernstein.
“Si hay algo que caracteriza la música de Leonard Bernstein, es lo ecléctica que es. En él puedes encontrar obras con clara influencia del jazz, pero también serialista, dodecafónica, etcétera. Podríamos decir que abordó todos los estilos musicales de su época y lo hizo con gran maestría”, agrega sobre este compositor, pianista, director de orquesta y pedagogo, que de acuerdo a músicos, académicos y estudiosos es uno de los más grandes directores estadounidenses de todos los tiempos.
La pieza
La obra que van a tocar del creador que nació el 25 de agosto de 1918 en Massachusetts y murió el 14 de octubre de 1990 en la Gran Manzana, “es quizá, la más breve de las que compuso. Es una fanfarria que le fue comisionada para conmemorar el centenario del Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York. Nos pareció un buen detalle utilizar esa misma obra para conmemorar el centenario del propio Bernstein”.
Su nombre, Shivaree, “es una deformación del término charivari, el cual hace referencia a una parodia de serenata, realizada con instrumentos ruidosos y de manera discordante. Para conseguir este efecto, Bernstein utiliza dos ensambles de metales y percusiones, los cuales interpretan, no solo temas diferentes simultáneamente, sino, en tonalidades distintas, logrando un efecto altamente disonante, sin embargo, muy llamativo y cargado de mucho humor”.
El resto del programa que se ofrecerá esta noche, comenta, incluye un concierto para dos clarinetes, del compositor alemán Franz Krommer (1759-1831), “quien fuera contemporáneo de Ludwig van Beethoven (1770-1827), de quien vamos a interpretar su primera sinfonía”.
Fuente de inspiración para presentaciones y películas
El centenario de Leonard Bernstein ha inspirado múltiples conciertos en su honor este año, que se han registrado en las principales capitales del mundo: de Nueva York a Edimburgo, de Berlín a Filadelfia, de París a Londres. También vienen en camino dos películas en torno a su vida y obra.
