¿En un puente sobre el Sena o bajo la Torre Eiffel? El secreto mejor guardado de las Cenas de Blanco se revelerá el domingo, cuando se celebre el 30 aniversario de este multitudinario pícnic organizado cada año, sin autorización, en algunos de los lugares más emblemáticos de París.
Ni siquiera los invitados, todos elegidos tras una inscripción, conocen el lugar de este festín. Según la tradición, un juego de pistas por SMS revelará el sitio en el último minuto para el “Dîner en blanc”, que este domingo se anuncia con 17,000 participantes.
Organizado como un concepto francés inventado en 1988, las Cenas de Blanco celebran el arte de vivir siguiendo los buenos modales. En su primera edición contó con unas pocas decenas de participantes, hasta convertirse en un verdadero fenómeno que se replica en más de 80 ciudades de todo el mundo.
El último récord remonta a 2009, cuando 10,000 comensales vestidos de blanco extendieron sus mesas con manteles blancos en plena plaza de la Concordia, una rotonda vehicular en París. El año pasado, 8,000 invitados se instalaron con sus mesitas y sillas plegables, vajillas, vituallas e incluso candelabros de época, en la plaza delante de la Alcaldía de París para comer y brindar bajo el lema “de la amistad, la elegancia y por la gastronomía”.
Estas Cenas de Blanco cuentan con la tolerancia total de las autoridades.
Logran recrear los banquetes con una organización militar y un manual de comportamiento que prohíbe la cerveza y las bebidas fuertes, exigen a los participantes que se lleven las sobras de sus comidas y dejen el lugar tal cual como lo encontraron antes de las tres horas de este banquete.
“No tenemos ningún problema con las autoridades, son absolutamente tolerantes con nosotros. Desde que Francia está en estado de emergencia, solo avisamos la fecha por adelantado a la Prefectura de la Policía, y el lugar elegido unos 10 minutos antes”, aseguró el creador de las Cenas de Blanco, François Pasquier.
En 2014, 12,.000 “comensales en blanco” se instalaron sobre varios de los puentes de París. En otras ediciones se tomaron la Plaza de los Vosgos, de Trocadero, y el pie de la Pirámide del Louvre.
