El ejercicio de contar la vida del polifacético italiano Leonardo Da Vinci supone una labor inagotable.
Mucho más aún desde que en los últimos días se están haciendo nuevas revelaciones sobre su talento y habilidad para ilustrar la civilización humana.
Da Vinci ejerció alrededor de 15 profesiones, entre las que se cuentan: filósofo, escultor, ingeniero, médico, urbanista, músico, poeta e inventor. Un talento que abarcaba muchos ámbitos.
El enigma
Muchos expertos coinciden en que la biografía de su vida no se ha terminado de contar.
Lo que se sabe es que nació en la villa italiana de Vinci en el año 1452 y era hijo de una campesina y de uno de los notarios más ricos de Florencia.
La curiosidad era un valor que mantenía desde niño, cuando solía examinar plantas e insectos con detenimiento para estudiar sus características para, entonces, plasmarlos en sus dibujos.
Fueron su abuelo y su tío quienes se encargaron de su crianza y le ayudaron con su talento al llevarlo a aquellos jardines en los que un joven Da Vinci daría sus primeros pinitos en el arte.

La directora del Museo Leonardo Da Vinci, Roberta Barsanti, ha comentado que en aquellos bocetos sus impresiones eran intactas. Un aliciente para que el joven artista siguiera por ese camino y, por ende, tuviera un futuro prometedor.
“Alrededor de su lugar de nacimiento, a las afueras del pueblo, el paisaje [que trazó en sus bocetos] sigue siendo el mismo”, comentó la especialista a la agencia AFP.
En el proceso de seguir trabajando en su carrera artística, su padre decide darle la oportunidad de trabajar con uno de los artistas italianos más sobresalientes de su época, Andrea del Verrochio.
Esta sería una etapa crucial en su vida, ya que perfeccionaría sus técnicas, al punto de regalar a los espectadores obras memorables como la Mona Lisa, expuesta en el Museo del Louvre, en París, Francia.
Otro descubrimiento que daría un giro de 180 grados es el de su talento ambidiestro.
Este hallazgo, llevado a cabo por investigadores de la Galería Uffizi de Florencia, se dio a raíz de la técnica de dibujo que Da Vinci utilizó en su obra Passagio.

En la cultura popular
La figura de Da Vinci ha sido objeto de numerosas interpretaciones a través de la industria literaria y cinematográfica.
Uno de los libros más afamados sobre el mito que significó el renacentista italiano se llamó El Código Da Vinci, escrito por el novelista Dan Brown.
Este relato que combina el misterio, el esoterismo y el suspenso, se adentra en la investigación de un profesor de la Universidad de Harvard, que intenta descifrar un asesinato ocurrido en el Museo del Louvre con una hipótesis que relaciona a María Magdalena, una de las figuras de la pintura de Da Vinci, La última cena.
La novela se convirtió en un éxito de ventas y devino en una película que se estrenó en el año 2006 y tuvo la participación protagónica del actor estadounidense Tom Hanks y la francesa Audrey Tautou. Ron Howard dirigió la cinta.

