El Festival de San Sebastián dejó ayer claro que mantiene su apuesta por el cine español: Caníbal, de Manuel Martín Cuenca; La herida, de Fernando Franco; y Vivir es fácil, de David Trueba, tres de los filmes que competirán por la Concha de Oro en esta edición 61 del certamen, en donde además recibirá el Premio Donostia la actriz Carmen Maura.
Así lo anunció en la Academia de Cine el director del festival, José Luis Rebordinos, que cumple ya su tercera andadura al frente del festival que se efectuará del 20 al 28 de septiembre.
También concursa en la cuarta posición la coproducción española Enemy, del canadiense Denis Villeneuve, autor de la demoledora Incendies, que fue nominada a un Oscar, y regresa con un thriller psicológico protagonizado por Jake Gyllenhaal (Brokeback Mountain).
En Caníbal, Martín Cuenca convierte a Antonio de la Torre en un prestigioso sastre que, en realidad, esconde un asesino en la sombra. El director de La mitad de Óscar y La flaqueza del bolchevique explora la transformación de este hombre incapaz de sentir remordimientos hasta que una mujer aparece en su vida y, con ella, comprende la verdadera naturaleza de sus actos. Por su parte, Trueba retrata en Vivir es fácil la historia de un profesor de inglés amante de los Beatles (Javier Cámara) que viaja a Almería al enterarse de que John Lennon rodaría una película allí.
“Estoy convencido de que este festival, el más importante de los que se celebra en España, tiene que apostar por el cine español sin lugar a dudas”, dijo Rebordinos. Aprovechó para recordar la buena cosecha de películas ´made in Spain´ que, pese al difícil momento del sector, tuvo la pasada edición del certamen. Se vieron títulos aclamados internacionalmente, como Blancanieves y Lo imposible.
