Arabia Saudita autorizó las salas de cine, tras estar prohibidas durante más de 35 años, una medida que forma parte de las reformas impulsadas por el príncipe heredero que sacuden al ultraconservador reino.
El gobierno afirmó que comenzará a otorgar licencias de explotación inmediatamente y las primeras salas podrían inaugurarse en marzo. Esta decisión supondría dar un empujón a la incipiente industria cinematográfica del país.
Reabrir los cines significa un avance en el reino, que promueve el ocio como parte de una reforma social, a pesar de la oposición de los sectores más conservadores que consideran los cines como obscenos. Se espera que se abran más de 300 cines -con más de 2 mil pantallas- en todo el país antes del 2030.
