La ficción y la actualidad se cruzarán en la 70ª Berlinale que arrancó ayer con 18 filmes en liza por el Oso de Oro, incluidas sendas cintas argentina y brasileña, y una primera gala protagonizada por Sigourney Weaver.
Weaver y Margaret Qualley -hija de Andie MacDowell- abrieron uno de los festivales de cine más importantes de Europa junto a Cannes y Venecia con My Salinger year, una historia sobre la creación literaria y la ambición profesional, fuera de competición.
La brasileña Todos os mortos, ambientada a finales del siglo XIX, y El prófugo, un thriller “psico-sexual” firmado por la argentina Natalia Meta y protagonizado por Érica Rivas, competirán por el Oso de Oro, junto a otras películas como Siberia, una coproducción mexicana de Abel Ferrara, y First Cow, de Kelly Reichardt.
También destaca The roads not taken, de la británica Sally Potter, en la que Javier Bardem interpreta a un discapacitado mental asistido por su hija (Elle Fanning).
