El arroz tiene un espacio seguro en las cocinas de casi todo el mundo y es el alimento básico para la mitad de la población mundial, de acuerdo con estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
“El arroz, símbolo de identidad cultural y unidad mundial, es el alimento más popular del mundo. Está presente en ceremonias religiosas, festivales, costumbres, platillos y festividades”, describe el organismo de Naciones Unidas.
Versatilidad
Mezclado con vegetales, en platillos estrella como la paella o el risotto, combinado con pollo o preparado de forma sencilla para acompañar una sopa. Su capacidad para adaptarse y complementar otros bocados convierten el arroz en un indispensable del paladar.
O como le halagó el diario español El País: “No hay otro ingrediente que se contagie con tanta facilidad de los sabores de los demás productos que le acompañan, y es un auténtico comodín, porque admite de todo, ya sean carnes, verduras, pescados o mariscos. Esta versatilidad le hace perfecto para múltiples platos”.
Diferentes culturas tienen sus preferencias en cuanto a sabor, textura, color y viscosidad de la variedad de arroz que consumen, destaca el informe El arroz y la nutrición humana y describe: “Por ejemplo, en Asia Meridional y el Medio Oriente se consume arroz seco hojaldrado; en Japón, Taiwán, República de Corea, Egipto y la región norte de China se consumen variedades de arroz húmedas y pegajosas; y, en algunas partes del sur de India se consume arroz rojo. Muchos países tienen recetas a base de arroz que los identifican, como el sushi, el arroz frito, el curri, la paella, el risotto, el pancit y los frijoles con arroz. También hay muchos dulces y caramelos que se preparan a base de arroz”.
Producción
Las proyecciones de los organismos que miden el comercio mundial prevén que la utilización global de arroz aumentará 1.1% en 2017/18 hasta alcanzar los 503.9 millones de toneladas de arroz elaborado. “Este crecimiento se sostendría en un aumento del 1.3% en el consumo humano, que alcanzaría los 405.8 millones de toneladas. Mientras que los volúmenes combinados destinados a otros usos, esto es, semillas, usos industriales y pérdidas posteriores a la cosecha, no deberían variar mucho con respecto al año”, apuntaron.
En tanto, los cálculos de la FAO indican que la utilización mundial de arroz aumentará “otros 5.2 millones de toneladas en el periodo 2018/19 hasta alcanzar los 509.1 millones de toneladas. Este crecimiento debería ser impulsado de nuevo por el consumo humano, que eclipsaría la disminución de los usos industriales”.
Teniendo en cuenta el continuo crecimiento de la población, agrega el reporte, el promedio de consumo global de alimentos per cápita aumentaría de 53.7 kilos en el periodo de 2017/18 a 53.9 kilos en el siguiente.
Homenaje
En 2004, la Organización de Naciones Unidas estableció el Año Internacional del Arroz con el lema “El arroz es la vida”, con el objetivo de reflejar “la importancia de este cereal como fuente primordial de alimentación, y procede de la conciencia de que los sistemas productores de arroz son decisivos para la seguridad alimentaria, para mitigar la pobreza y mejorar los medios de subsistencia”.
La genética y los colores de sus más de mil variedades
El arroz cuenta con una gran diversidad genética, pues en el mundo se cultivan miles de variedades, según información de la FAO. “El arroz, en su estado natural, con cáscara, presenta muchos colores diferentes que incluyen el pardo, el rojo, el púrpura e incluso el negro. Estas coloridas variedades casi siempre son apreciadas por sus propiedades benéficas para la salud. El arroz con cáscara tiene un contenido mayor de nutrientes que el arroz blanco sin cáscara o pulido”, destacan. En 2017, la producción de estos diversos tipos avanzó en América Latina y el Caribe “donde el clima favorable aumentó los rendimientos a niveles sin precedentes, dando lugar a una recuperación de la producción del 7% a 28 millones de toneladas”.

