La lluviosa noche del 22 de abril pasado tuvimos el placer de asistir a un evento artístico de gran calidad.
La cita tuvo lugar en el histórico oratorio San Felipe Neri. En este ámbito un grupo de virtuosos, pertenecientes a Consort-Musik, nos deleitaron con un programa rico en estilo, color y profundidad.
El componente emocional fue vivenciado desde el inicio con la interpretación del sentido Concerto Grosso Op.2 Nro.2 en do menor, de Francesco Geminiani. El moderno concepto de resonancia barroca y el fraseo basado en la teoría de los afectos caracterizó la profunda interpretación.
Un momento expectante y de gran concentración del público se generó en el tercer movimiento del Tercer Concierto de Brandenburgo, de Johann Sebastian Bach. Bien es sabido que el abordaje de esta obra referencial no es tarea fácil, requiere de una gran sutileza, capacidad técnica y una moderna visión referente al estilo del maestro alemán.
El concepto de textura a nueve partes demanda una fuerte exposición solística; siendo incluso la parte del bajo continuo absolutamente virtuosística.
Los integrantes de Consort-Musik dieron vida a la obra de forma magistral, generando un nivel de entrega tal que detonó en el público una espléndida reacción, manifestación sincera de gratitud en aplausos. En la pausa pudimos apreciar a la Mtra. Paola Cuellar generando un retoque de afinación atemperada del clavecín hacia sol menor, tonalidad de la siguiente obra programada.
Barroco italiano
En efecto un regreso al estilo barroco italiano, pero esta vez vivaldiano, se generó con la escucha del Concierto Op. 3 Nro. 2 de L’estro armónico.
La obra comenzó con una oscura severidad métrica, mostrando grandes contrastes caracterizados por brillantes y ágiles solos de violín a cargo de los maestros Juan Pablo Sanjur y Lorenzo Olivero, secundados de forma excepcional por Karina Núñez en el violonchelo.
Un homenaje al concepto barroco dedicado a la conmemoración del bicentenario del nacimiento del famoso dramaturgo, historiador y ensayista Ludvig Holberg fue la obra escogida para cerrar el programa.
Esta obra compuesta por el compositor Edvard Grieg, titulada Suite de la época de Holberg, nos remonta al viejo estilo, pero esta vez impregnado de aires nacionalistas noruegos.
La interpretación del ensamble Consort-Musik fue muy intensa y ajustada, optando generalmente por tiempos ágiles. Sabemos bien que la elección del tempo puede influir en la forma de percibir los bellos enlaces armónicos utilizados por Grieg.
El punto culmine se generó en la segunda sección del air andante religioso. En el Rigaudon final vivenciamos la calidad artística de los solos de violín y viola interpretados con gran soltura y calidad por Juan Pablo Sanjur y Renzo Sánchez.
Una noche de regocijo, sensibilizadora y enriquecedora a nivel artístico, que fue apreciada por un público entusiasta que necesita ver ampliada la oferta cultural en todos los niveles.
(El autor es doctor en artes musicales).
