El proyecto de ley General de Cultura pasó su primer escollo en la Asamblea Nacional. La Comisión de Educación, Cultura y Deporte aprobó en primer debate la iniciativa, que busca que se “reconozca la importancia y amplitud de aspectos que abarca el concepto de cultura, así como la necesidad de formular políticas públicas que atiendan las necesidades culturales de la sociedad”.
Una nota de prensa de la Asamblea señala que, luego de un amplio y participativo debate del cuarto y último bloque, los diputados validaron de manera unánime los más de 225 artículos que componen este proyecto.
El ministro de Cultura, Carlos Aguilar, dijo –citado en el comunicado– que en el último bloque se planteó la creación de un “fondo concursable” para todos los artistas y las expresiones culturales panameñas, con el cual se busca que los escritores, bailarines, músicos entre otros artistas, puedan dedicarse completamente al desarrollo y realización de la propuesta o proyecto que tengan en mente.
De acuerdo con el proyecto, el fondose creará a través de un fideicomiso, con “el objetivo de financiar, total o parcialmente, con recursos no reembolsables, proyectos de creación, producción, difusión, promoción, distribución, comercialización, exhibición, conservación, restauración, educación,formación, capacitación e investigación relacionados con la cultura en general”.
El fideicomiso tendría un aporte inicial de MiCultura de $5 millones y a partir del segundo año, uno anual mínimo de $3 millones.
Aguilar señaló que por efectos de la pandemia el monto inicial no podrá ser aportado para 2021, pero aspira a que para 2022 sea parte del presupuesto.
Según la exposición de motivos del proyecto de ley 202, la falta de una ley general de cultura ha “dado lugar a una dispersión normativa, coyuntural y parcializada que lejos de constituir un cuerpo jurídico coherente, ha debilitado notablemente la gestión pública de la cultura”.
La iniciativa también propone crear el Certificado de Fomento Cultural, como un instrumento de incentivo para la donación e inversión en actividades culturales y en el patrimonio cultural panameño. Con este, la persona natural o jurídica a favor de quien se emita el documento obtendrá un crédito sobre la suma invertida o donada con el que podrá pagar impuestos nacionales, tasas y contribuciones especiales.
