Tres astronautas chinos regresaron ayer a la Tierra tras una estancia récord de tres meses a bordo de la estación espacial en construcción, con lo que China logra un hito en su ambicioso programa de conquista del espacio.
La cápsula tocó tierra en el desierto de Gobi, en el noroeste de China, precisó la agencia espacial CMSA.
Los tres hombres habían despegado a mediados de junio desde el centro de lanzamiento de Jiuquan, cerca del punto de aterrizaje. Su misión, Shenzhou-12, fue la más larga jamás realizada en el espacio por los chinos.
“Uno se siente realmente bien estar de regreso” en la Tierra, expresó a la estatal CCTV el astronauta Tang Hongbo (45 años) poco después de abandonar la cápsula. Sus dos compañeros de tripulación de mayor edad, Nie Haisheng y Liu Boming, mostraban un poco más de cansancio.
La CMSA se felicitó por el “éxito total” de la misión, que marca una nueva etapa en el ambicioso programa espacial chino, que ya posee sondas en la Luna y Marte y prevé enviar hombres a la Luna de aquí a 2030.
“La misión Shenzhou-12 consiguió su objetivo de activar la nueva estación y ponerla en funcionamiento”, declaró Jonathan McDowell, astrónomo del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica, en Estados Unidos.
“Esto allana el camino para futuras misiones regulares en la estación. Resultó muy importante y realmente primordial para lograr el éxito al comienzo”, señala Chen Lan, analista especializado en el programa espacial chino.

