La producción de documentales vive un momento histórico en México, con cada vez más cineastas que se adentran en este género para contar esas historias que no caben en el cine comercial.
Muestra de ello es la reciente nominación a los premios Óscar del nicaragüense Gabriel Serra por su cortometraje La Parka, hecho en México como parte de un taller de un máster que el cineasta estaba realizando en el Centro de Capacitación Cinematográfica.
“El documental es un género que a mí me gusta mucho, porque es bastante libre en temas de lenguaje y de temática”, y “es un medio muy interesante para poder expresar y contar esas grandes historias que no se están contando”, dice Serra.
En su corto documental, habla sobre la muerte a través de la historia de un hombre, apodado “la Parka”, que trabaja en un matadero de reses que surte de carne a muchos comercios de la capital mexicana.
