Austria inauguró ayer en el centro de Viena un memorial de los 64 mil 450 judíos austríacos asesinados por los nazis, “símbolo tangible de su responsabilidad” en estos crímenes que negó durante largo tiempo, anunció el gobierno.
El “Muro de los nombres”, que se extiende en un parque sobre una superficie de 2 mil 500 metros cuadrados, está compuesto por 160 estelas conmemorativas ovaladas, construidas en granito.
Una placa también honra a otros grupos de víctimas y personas que sufrieron persecución bajo el régimen nazi.
Este proyecto, financiado por el gobierno austríaco, las regiones y donaciones, fue iniciado por uno de los sobrevivientes, Kurt Yakov Tutter, que huyó de Viena en 1939 con su familia.
