Yo Pinto una Sonrisa es una organización no gubernamental que lleva 10 años trabajando para “pintar sonrisas” en los rostros de los niños, proporcionando herramientas de educación en comunidades en alto riesgo social. Una dinámica solidaria que, con el impacto de la pandemia, ahora incluye la entrega de alimentos para quienes menos tienen.
A medida que la crisis se iba agudizando, los miembros de la fundación volcaron sus esfuerzos en la colecta, adquisición y entrega de bolsas de comida para aquellas familias que se encuentran económicamente más afectadas por la pandemia y no están recibiendo ningún tipo de bono o ayuda que alivie su situación.
Destinaron el 100% de sus donaciones para este programa que ha beneficiado a unas mil 200 familias de Panamá, Panamá Oeste, Colón, Veraguas, Chiriquí, Bocas del Toro y a mediados de mes planean extender la ayuda alimentaria hasta la provincia de Darién.
Adicionalmente, se lograron servir 500 platos de comida caliente en estas comunidades. Todo gracias al aporte de unos 50 voluntarios de la fundación que se sumaron a la iniciativa denominada “Sonrisas en cuarentena”.
Se ha apoyado a comerciantes informales, recicladores y refugiados que se quedaron sin ingresos. Para identificar los casos más apremiantes, cuentan con un formulario online en su página yopintounasonrisa.org para que las familias con una necesidad crítica puedan ser evaluadas y hacerles llegar una donación inmediata.

Necesidades
“En el camino de entregar las bolsas de comida, hemos visto a muchos estudiantes que no están recibiendo clases por falta de herramientas; por ello ahora también nos hemos volcado a recolectar tablets, laptops, nuevas o en buen estado, para dar este acceso tan importante a los estudiantes que visitamos”, agrega el presidente de la organización Carlos Ernesto Riera.
¿Qué ha sido lo más difícil de esta tarea solidaria? Conseguir donaciones en medio de la compleja crisis económica que vive el país a raíz de la pandemia, responde Riera.
Contacto
Correo: info@yopintounasonrisa.org
Página de internet: yopintounasonrisa.org
Redes sociales: Yo Pinto una Sonrisa (Facebook) y @ypusonrisa (Instagram)
También, prosigue, “el enojo en el rostro de quienes alimentaban a sus familias cortando césped, planchando ropa o vendiendo empanadas y que desde marzo pasado no pueden salir a obtener sus ganancias pero tampoco nadie les lleva algo de comer. Esta es la misma situación en todos lados, es la parte mortal y agotadora de la que no se habla y está viviendo la mayoría de los panameños”, expresa Riera.
Misiones
En Yo Pinto una Sonrisa creen en la educación como el motor de desarrollo para una sociedad humana, próspera y sostenible. “Como organización sin fines de lucro buscamos trabajar en el enfoque de la educación como principal motor de cambio para el desarrollo social sostenible de las comunidades”, promueven.
Y, antes del giro por la pandemia, también fomentaban el desarrollo sostenible en comunidades de pobreza y pobreza extrema del país, a través de programas educativos enfocados en el mejoramiento de la infraestructura, la siembra de cultivos, la recolección de agua en las comunidades de difícil acceso y la instalación de paneles solares.

