En las iglesias del Casco Antiguo se exhiben cuatro elaborados belenes de decenas de años de antigüedad y que por sus proporciones llegan a ocupar salones enteros en los recintos religiosos.
Son nacimientos que pertenecieron por cuatro o tres generaciones a varias familias y que, por tanto, fueron adquiridos en tiempos cuando lo común era armarlos en sitios amplios aprovechando el espacio de las casas y en donde pudieran ser contemplados por los curiosos sin que estuvieran expuestos al sol o la lluvia; así, el mejor lugar era el garaje, cuenta Ricardo Gago, presidente del Comité Amigos de las Iglesias del Casco Antiguo.

Los años pasaron y muchos de los dueños de los belenes pasaron a vivir en apartamentos, donde no podían dar despliegue a las figuras religiosas y en lugar de tenerlas archivadas en cajas, las donaron a las iglesias de San Felipe.
El primero en ser instalado fue el de la iglesia de la Merced, hace unos cuatro o cinco años. Se trata de un Belén “monumental”, es decir, con figuras de gran tamaño, algunas elaboradas o adaptadas por los miembros de la familia Ponce, detalla Gago.
Luego está el de la iglesia San Felipe Neri, que abarca un salón al completo al contar con muchas escenas de la vida de Jesús, además de su nacimiento, todas reflejando la noche, describe Gago. Fue donada por la familia Varela.

En tanto, el belén de la Iglesia San Francisco de Asís cuenta con la particularidad de tener el pesebre casi al nivel de piso como representación de los sitios donde los granjeros ubican sus graneros, en las partes más bajas y planas de los terrenos, explica Gago. Perteneció a la familia Mamais Gago.
El más reciente de los nacimientos es el de la capilla San José, inaugurado hace unas semanas en un salón que fue restaurado especialmente para albergar las piezas. Era de la familia Vallarino Lewis, tiene representaciones de día y noche y letreros con información de las escenas. Como es la novedad, es uno de los más visitados esta temporada, destaca Gago.
Los belenes se exhiben permanentemente y de forma gratuita de 7:00 a.m. a 7:00 p.m. todos los días, a excepción del de la iglesia San Francisco de Asís, que se mantiene montado hasta febrero del nuevo año.

