Un bicentenario de lucha por la libertad. Con altas y bajas. Mucha intriga, codicia, audacia y valentía. Oscuridad y luz. No son dos siglos de república: de ella, con jefe de Estado electo, tenemos 118 años. El bicentenario de la república será en 2103, dentro de 182 años. El primer jefe de Estado fue Manuel Amador Guerrero.
Completamos dos siglos de vida republicana, de lucha por la libertad. Un bicentenario de vida republicana; no de república.
Conmemoramos el bicentenario de la Independencia del Istmo de Panamá de la Corona española.
Hasta noviembre de 1821 y durante más de 300 años estuvimos gobernados por un régimen monárquico. Las instituciones republicanas nacen entonces. Monarquía y república son sistemas distintos. En la primera, rige un monarca, en forma vitalicia y de raigambre hereditaria. En la república, un jefe de Estado electo en forma directa o indirecta. República es la forma española del latín res (cosa) pública. Al desligarnos de la monarquía, empezamos la institucionalidad republicana, como parte de la federación impulsada por Bolívar. Después de la muerte de Bolívar, en 1830, Venezuela y Ecuador tomaron su rumbo. Panamá empezó una larga lucha por su libertad, en medio de una república que cambió siete veces de nombre en los 82 años de unión a Colombia, en un péndulo entre federalismo y centralismo.
Hace 200 años, en cabildo en la plaza, dijimos no al sistema colonial monárquico. Impuesto por España tres siglos antes. Nos unimos, de inmediato, a una federación, la Gran Colombia, comandada por Bolívar, y bajo el estatus de departamento. Como Ecuador. Los otros miembros, Colombia y Venezuela, ya eran repúblicas, desde su independencia una década antes.
Es errado afirmar que celebramos el bicentenario de la República. Nuestra república es menor: 118 años. Será bicentenaria en 2103, dentro de 182 años. Sí hemos vivido desde entonces toda la institucionalidad republicana, con los altos y bajos de la Gran Colombia y sus denominaciones y cambios durante ocho décadas, hasta nuestro nacimiento como Estado y república ante el concierto de naciones.
En 2040, cumplirá 200 años la primera república, fundada por Tomás Herrera y con existencia de 14 meses. Será una conmemoración, ya que ella no tuvo continuidad. La asamblea istmeña la legitimó y aprobó su propia Constitución, uno de cuyos redactores fue Justo Arosemena, autor del clásico político El Estado Federal de Panamá.
Esa primera república obtuvo el reconocimiento de Costa Rica, que puso como condición estudiar la reivindicación de sembrar bandera en todo Bocas del Toro, hasta Escudo de Veraguas. Antes de que ese debate se llevara a cabo, Tomás Herrera, político y militar nacido en San Felipe, retornó a los brazos colombianos. Después fue jefe de Estado de la nación. La patria panameña es más veterana: se sabe que hubo humanos por acá hace 16 mil años. Es más aquello que no se sabe.
Dos siglos de mucho ajetreo. En medio de la construcción francesa del Canal, en 1885, Colombia (llamada Estados Unidos de Colombia) redujo las tropas protectoras de la ciudad de Panamá para trasladarla a Cartagena, para atender a una batalla intestina.
Desprotegida la ciudad. EUA aprovecha y traslada hacia el Istmo sus barcos de guerra. Desconfía de Francia. Y apoya una insurrección en el Estado Soberano de Panamá contra el poder colombiano dirigida por el general Rafael Aizpuru. USS Shenandoah y USS Galena se acercan por el Pacífico y por el Caribe.
Marines se acuartelan en la capital. Chile, quien tiene rivalidad con EUA, le muestra los dientes al ordenar zarpar hacia nuestro Istmo al buque Esmeralda desde Valparaíso.
Busca evitar la anexión estadounidense del Istmo. Chile ha restado territorio a Perú y Bolivia en la Guerra del Pacífico. No hay ataque, ya que los militares colombianos retornan a custodiar la ciudad al salir los estadounidenses y aproximarse los chilenos.
El autor es docente, periodista y filólogo
