Era un misterio que sacudía el mundo literario desde hace años. El FBI detuvo a un empleado de la célebre editorial Simon & Schuster, acusado de robar manuscritos de autores prestigiosos antes de su publicación.
Filippo Bernardini, un italiano de 29 años, compareció el jueves ante la justicia en Nueva York, al día siguiente de su detención en el aeropuerto JFK, por fraude electrónico y usurpación de identidad agravada, crímenes que pueden acarrearle 22 años de cárcel.
Tras pagar una fianza de $300 mil, “con el aval de sus bienes”, ahora está en “detención domiciliaria”, informó un portavoz de la fiscalía.
Empleado en Londres en la editorial Simon and Schuster, Bernardini es sospechoso de haber recibido durante años “centenares de manuscritos sin publicar”, a veces de autores conocidos o de sus representantes, utilizando falsas direcciones electrónicas, especifica el acta de inculpación. El sospechoso cambiaba una letra de manera anodina en su dirección y adoptaba identidades conocidas de sus interlocutores para engañarlos.
Según el acta de inculpación, que atribuye a Bernardini el registro de “160 dominios de internet fraudulentos”, un ganador del premio Pulitzer le había enviado “su manuscrito” para ser publicado convencido de que era su editor. Escritores como Sally Rooney, Ian McEwan y el actor Ethan Hawke también fueron contactados, según The New York Times.
Bernardini se declaró no culpable en su primera comparecencia ante la justicia. La acusación no especifica qué ha hecho de los manuscritos recuperados o si ha logrado dinero por ellos.
