El movimiento Ni Uno Más ganó el Premio Panamá en Positivo 2020 en la categoría juvenil.
Uno de sus líderes, Moisés Attie, conversó con La Prensa sobre el reconocimiento, que obtuvieron gracias al apoyo del público por su labor de prevención y erradicación del acoso escolar en los colegios del país.
Attie fundó el movimiento Ni Uno Más junto con David Silvera y otros compañeros cuando estaba en busca de una actividad extracurricular que implicara una labor social.
“Nosotros pensábamos que si no había una plataforma concreta que abordara la necesidad de combatir el acoso escolar, nosotros seríamos quienes la crearían”, contó.
Una de las razones por la que era imperativo crear una plataforma como Ni Uno Más era que el acoso escolar crecía cada vez más y a un ritmo alarmante.
Una de las primeras actividades que organizaron Attie y sus amigos –a propuesta de una madre de familia– fue un conversatorio con el jugador de fútbol Román Torres sobre la importancia de los valores en la vida diaria, en una época de plena efervescencia después de la clasificación de Panamá al Mundial de Fútbol Rusia 2018.
El conversatorio resultó ser un éxito rotundo y de ahí, entonces, los jóvenes decidieron establecer la filial panameña del movimiento anti-bullying finlandés We Make a Noise.
Hitos Del movimiento Ni Uno Más
El movimiento realizó un mural en 2018 para concienciar a la población sobre su papel para detener el acoso escolar.
Impulsó la presentación del proyecto de ley contra el acoso escolar, con el apoyo del diputado Raúl Fernández.
Ni Uno Más forja alianzas con escuelas e instituciones para expandir su labor de prevención del acoso en todo el país.
“A partir de ese entonces, el camino se caracterizó por ser complicado, ya que al principio no teníamos el apoyo. Mi consejo es creer en los objetivos de uno y que siempre crean en la causa noble que realizan y que sean persistentes para poder realizar un cambio social que impacte a los demás”, expresó.
Attie aseguró que si bien no está totalmente seguro de haber cambiado las vidas de otras personas, su trabajo al frente del movimiento Ni Uno Más lo ha hecho cambiar a él.
“Cambiándome a mí mismo mientras voy cambiando la vida de los demás, yo estoy cambiando el mundo. Para mí, eso es lo que más importa”, dijo.
También resaltó que el movimiento dio la oportunidad para que otros jóvenes puedan convertirse en líderes y agentes de cambio.
Uno de los líderes del movimiento Ni Uno Más dejó la organización para comenzar otra etapa de su vida: la universidad.
Moisés Attie dijo que tomó la decisión para garantizar el relevo generacional de estudiantes de secundaria a otros estudiantes de secundaria.
“Una de las cosas que me queda en el corazón es esa chispa de activismo. Por más que me vaya, no pienso dejar de ser activista y no pienso callar ante los problemas sociales. Siempre he sido un fiel creyente de que si veo que algo está mal, hay que decirlo. No de una manera atrevida, claro, pero poniendo los valores en el proceso”, comentó.
Igualmente, expresó que se va confiado en que dejó una estructura sólida, reflejada en una plataforma en la que más personas pueden tener la posibilidad de ayudar a otros que sufren el acoso escolar en sus centros educativos.
Hoy, Ni Uno Más cuenta con 30 escuelas afiliadas y ha sostenido alianzas con instituciones como el Ministerio de Educación y la Alcaldía de Panamá.
