Enrique Bunbury indica que la mitad de su nuevo álbum Expectativas “es especialmente oscuro, con poco lugar para la esperanza. La segunda parte digamos que encuentra refugio o muestra una serie de cobijos en los que a mí me gusta profundizar, que son el amor, el arte, la meditación, la contemplación, la desconexión con las noticias”, dijo.
“Todo lo que es para adentro son lugares de esperanza para mí. Todo lo que es para afuera son lugares de desesperanza”, añadió. En canciones como En bandeja de plata y La ceremonia de la confusión Bunbury reflexiona sobre temas sociales, mientras que en Mi libertad y La constante llega a ese estado de contemplación del que habla. También tiene espacio para el humor en La actitud correcta, donde canta “tu nuevo disco será la hostia, más guitarra y más sintetizador, seguro que me suena la misma canción”, siendo que el mismo usó sintetizadores de las décadas de 1970 y 1980 en la producción.