Luis De León es un científico panameño que acumula casi 15 años de estudios de los procesos evolutivos en animales y los factores que determinan su diversificación, en el santuario natural que forman las islas Galápagos en el Pacífico ecuatoriano, donde se ha centrado en una especie: los pinzones de Darwin.
De León es profesor e investigador de la Universidad de Massachusetts en Estados Unidos (EU), donde tiene su laboratorio (www.deleonlab.com), en el que se analizan los datos obtenidos durante el trabajo de campo.
Nacido en Santiago, Veraguas, De León creció en los campos de La Huaca, Herrera, y estudió biología en el Centro Regional Universitario de Veraguas, antes de seguir los caminos de la ciencia. El científico aprovecha la pausa obligada por el nuevo coronavirus para compartir más detalles de su trabajo.

¿Cómo empieza su ruta en la ciencia?
Después de culminar mi licenciatura, realicé pasantías en el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (Stri) en Panamá, gané una beca de la Universidad de McGill en Canadá para iniciar una maestría en biología y luego obtuve una beca de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) con la que culminé mi doctorado en biología evolutiva. También realicé un post-doctorado en la Universidad de McGill. En 2016 gané un posición en el Departamento de Biología de la Universidad de Massachusetts en Boston. En mi laboratorio trabajo con estudiantes de varios países, como Brasil y EU, además de un estudiante panameño (Daniel Buitrago), con quien desarrollamos un proyecto sobre la genómica de colibríes en Panamá. Antes trabajé por cinco años en el Centro de Biodiversidad del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat) y soy científico asociado de Stri.
¿Cómo llega la oportunidad de trabajar en Galápagos?
Tengo unos 14 años de hacer investigación en Galápagos. Tuve el gran privilegio de iniciar esta investigación durante mi doctorado para estudiar el flujo de genes entre poblaciones y especies de los pinzones de Darwin. Algo que noté durante estos estudios es que las Islas Galápagos no son tan remotas y aisladas como la gente piensa. De hecho, actualmente existen cerca de 30 mil habitantes en el archipiélago. Y anualmente, cerca de 300 mil turistas lo visitan. Como es de esperar, los humanos también están alterando los ecosistemas naturales del archipiélago. Y en especial, la evolución de los pinzones de Darwin.
Entonces, esta investigación también busca probar, de una manera más experimental, cómo la presencia humana y la comida chatarra introducida por los humanos y que consumen los pinzones, podría afectar los procesos que conllevan a la formación de estas especies. Un aspecto importante que intentamos resaltar es que cuando hablamos de la conservación de la biodiversidad, nos enfocamos en preservar ciertas especies en particular; sin embargo, mi sugerencia es que para preservar la biodiversidad también es necesario preservar los procesos ecológicos y evolutivos.
¿Cómo ha avanzado este estudio?
Con una estudiante de doctorado de mi laboratorio, deseamos entender mejor cómo el consumo de comida chatarra podría estar afectando tanto la fisiología como el éxito reproductivo de los pinzones. Para esto estamos expandiendo nuestro trabajo a otras islas. La intención es analizar la dinámica de los telómeros para entender el estrés fisiológico de los pinzones en zonas urbanas. Los telómeros son estructuras localizadas al extremo de los cromosomas, que funcionan como un escudo protector del ADN. Estas estructuras se acortan naturalmente a medida que la célula se divide y envejecemos. En ambientes estresantes (como zonas urbanas con baja calidad de alimento) el grado de acortamiento de los telómeros es mucho mayor. Por lo tanto, podemos utilizarlos para predecir la longevidad y el estrés fisiológico de los pinzones. También estamos estudiando las consecuencias genómicas de la posible adaptación a ambientes alterados por los humanos.

¿Cuáles son las especies de pinzones de Darwin que estudian?
Estudiamos cuatro especies de pinzones terrestres, las cuales tienen tamaños de picos diferentes y, en ambientes naturales, especializados para consumir diferentes tipos de semillas. Estas son: el pinzón terrestre mediano (Geospiza fortis), el pequeño (G. fuliginosa), el grande (G. magnirostris) y el pinzón de cactos (G. scandens).
¿Esta situación podría afectar el proceso de evolución de más especies?
Así es. Los impactos humanos son ubicuos y ninguna especie se escapa. De hecho, se está acumulando un gran número de estudios que indican que la urbanización y el desarrollo humano en general está alterando la biodiversidad en un sin número de aspectos, generando poblaciones adaptadas a ambientes urbanos, como en el caso de los mosquitos especializados a la vida subterránea en el metro de Londres.
Los pinzones gozan de mucha fama al ser asociados con el trabajo de Charles Darwin, mientras que otros textos indican que fueron otros científicos los que descubrieron la variedad de especies de pinzones.
Es cierto. De hecho, Darwin no sabía mucho de aves cuando visitó las Galápagos y cuando colectó los pinzones, simplemente los puso en un bolsa sin anotar de qué isla venía cada espécimen. En Inglaterra un ornitólogo famoso (John Gould) fue quien los describió y resaltó la importante variación sus picos. Darwin sí menciona la variación entre especies de pinzones en su libro el Viaje del Beagle que fue publicado con anterioridad al Origen de las especies, indicando que sí formaron parte de la evidencia que acumuló para su teoría. Pero es importante mencionar que los pinzones no fueron la evidencia principal. Solo parte de ella.
¿Qué instituciones brindan el apoyo para que esta investigación sea posible?
Muchas instituciones han contribuido a esta investigación, incluyendo la Universidad de McGill, Universidad de Massachusetts, EarthWatch y la National Science Foundation.
¿Qué etapas siguen en esta investigación?
Continuaremos realizando trabajo de campo y laboratorio para expandir nuestra investigación a las cuatro islas con población humana de Galápagos.
¿Qué trabajos realiza en Panamá?
Uno de mis principales sitios de investigación es Panamá y actualmente desarrollo varios proyectos. Por ejemplo, con la ayuda de la Senacyt, Indicasat y el Stri, actualmente estoy desarrollando un proyecto de investigación con el objetivo de entender la evolución y diversificación de los peces eléctricos en Panamá. Para este proyecto utilizamos herramientas de secuenciación de última generación para entender las consecuencias genómicas de la diversificación. En estos proyectos he involucrado a estudiantes panameños.
