La directora australiana Jennifer Kent, la única mujer seleccionada para la competición oficial de la Mostra de Venecia, reclamó ayer la paridad en el cine y advirtió que “sin la mirada del 50% de la población” ese arte no cumple su función.
“El cine debe ser el espejo del mundo y si refleja solo el 50% de la población, entonces no está haciendo su trabajo”, lamentó la directora ante la prensa, quien compite con The Nightingale, una historia de sangre, violencia y venganza de mujeres y aborígenes contra los abusos del hombre blanco.
Después de la protesta en mayo, de las estrellas mujeres en Cannes, la cineasta australiana levantó su voz en Venecia por las mujeres en el cine, en un festival en que la mayoría de las cintas están dirigidas por hombres.
