La muchedumbre gritaba cuando los tres finalistas de un concurso de belleza paseaban por el centro del campo y elevaban sus trompas decoradas hacia los jueces, que califican la belleza y escrutan el eventual mal trato de los paquidermos en Nepal.
Con las uñas de las patas pintadas de rojo y una flor de lotus en su trompa, Buffakali, de 35 años, ganó tras nueve días de festival.
Pero los jueces no solo calificaban su decoración y su aseo, sino que también buscaban en las cabezas y orejotas eventuales señales de maltrato.
En Nepal los elefantes están encarnados en el dios Ganesh lo que hace que mucha gente acuda a este festival que se celebra en el distrito de Chitwan, y que cuenta con el área de conservación más importante desde 2004, convertido en un destino turístico apreciado.
En el último certamen se celebraron 25 competiciones de fútbol y carreras de elefantes, además del concurso de belleza y un picnic donde los elefantes degustaron bananas y caña.
Deepak Bhattarai, presidente de la asociación hotelera local, que organiza el festival, dijo que el evento busca mejorar la relación de los humanos con los elefantes y hacerlos más cercanos.
Pero el festival también recibe las críticas de los defensores de los derechos de los animales ya que los domadores utilizan varas y otros instrumentos para conseguir que hagan su número ensayado.
Surajan Shrestha del Club de Derechos de los Animales local, dijo que los activistas han estado trabajando con los organizadores para eliminar este tipo de torturas, y han logrado eliminar algunos de los instrumentos que utilizan para la doma.
