Los panameños becados en el Conservatorio de Santa Cecilia deleitaron al público de Roma el viernes pasado, con una particular ópera de cámara en tres partes y epílogo con un tema de fondo absolutamente contemporáneo: una reunión de vecinos.
La obra lírica El ascensor, que incluye diálogos hablados que intercalan partes concertadas y cantadas, narra las vicisitudes de nueve vecinos de una comunidad que discuten, en ocasiones de forma acalorada, sobre la construcción de un ascensor nuevo que supondrá un gran gasto para ellos.
Un tema de total actualidad que fue creado ad hoc por el profesor del prestigioso instituto de música de la capital italiana, Riccardo Riccardi. “Escribí esta obra pensando especialmente en el grupo de panameños. No me centré en las voces o los personajes, sino en el acompañamiento musical. Los había escuchado en varias ocasiones, sabía que funcionaban muy bien juntos y que tenían mucho entusiasmo”.
El clarinete, el cuerno inglés, la flauta, la tuba, la trompeta, el trombón, las percusiones, la flauta dulce y el violonchelo de los jóvenes músicos se compenetraron con perfecta armonía en una deliciosa exhibición que contó con la participación de jóvenes de Bélgica, Japón, Corea del Sur, España o China, lo que convirtió el escenario en un crisol de culturas. “Los instrumentos que tocan los panameños pegaban mucho para una ópera cómica como esta”, agrega Riccardi.
La representación tuvo lugar en el Teatro de Villa Torlonia. Se trata de un lugar privilegiado, no accesible a los privados, para el que ha sido necesaria la colaboración de la Embajada de Panamá en Italia.
Roberto González, Allan Pineda, Leopoldo Magallón, Diógenes Mitre, Eduardo Rodríguez, Edward Arosemena, Edgar Dutary, José Manuel Mires y Luis Batista están en Roma para perfeccionar sus estudios de música en esta privilegiada escuela.
