Mucho riesgo en la reapertura de sectores de la economía. Más que nunca dependerá de la concientización de la población, sobre aquella que debe movilizarse a diario, que ejerce el autotrabajo o trabajo informal, la mitad de los trabajadores activos.
Habrá nuevos brotes y, sobre todo, rebrotes. El mejor escenario es que el sistema sanitario pueda controlarlos, hoy con mayor experiencia, después de medio año de pandemia.
Dificultades: la mitad de los infectados por la covid es asintomática, no está registrado y anda movilizándose sin saberlo, y puede que lo tengas a tu lado o empujando tu espalda en el autobús, y que esa manía de no guardar la distancia debida entre un humanos cuerpos. La noción del espacio suele ser difusa y muchos no superan el hábito de estar apiñados. Adicione: parroquianos que no tienen la costumbre de lavado frecuente de manos, aunque el Idaan no falle; el alcohol, ese de limpiarse, se les olvida, y se discuidan con la mascarilla, o se encajan una que no los autoprotege.
Tarea pendiente del Estado: masificar las pruebas sobre covid de forma combinada, con diagnóstico de material viral y serológico para determinar la existencia de inmunidad en determinadas personas.
Clasificar, además, y aprimorar procedimientos, para establecer tipos de pobladores: Infectados y recuperados (con anticuerpos o sin ellos). Clave para contener brotes y rebrotes.
Aprender a convivir con esta peste, hasta que llegue una vacuna segura. ¿Oxford, Sputnik, Moderna, Fizer? Me asegura un entendido que antes de 15 meses no tendremos vacunación masiva.
En las últimas semanas, se ha registrado en Panamá un control moderado de los contagios y de los decesos por la enfermedad. Es una causa multifactorial, me explica, a título personal, el médico patólogo Alejandro Ganci.
Veamos:
• Mejora del sistema de trazabilidad o rastreo para identificar contagiados y el seguimiento correspondiente;
• Experiencia acumulada de medio año del equipo sanitario;
• Expansión de la capacidad de cuidados intensivos y semiintensivos;
• Cercos y puestos de control en comunidades màs afectadas;
• Aumento del número de pruebas para identificar la enfermedad;
• Uso de plasma convaleciente y del medicamento Remdesivir, en fase neumónica o crítica;
• Aumento del uso de oxímetros (medidores de oxígeno) en el control ambulatorio y hoteles-hospital; y
• Empleo del medicamento Hidroxicloroquina, la que pueden médicos recetar, cuando se trata de la fase temprana y en dosis bien calculadas. Interviene en la actividad inmonomoduladora, al bajar el efecto inflamatorio.
Sobre la Hidroxicloroquina, medicamento barato y de antiguo uso para enfermedades como reuma y lupus, hay un debate mundial, sobre su conveniencia. En Panamá se reautorizó su empleo en julio, después de un periodo de quince días de suspensión.
El autor es docente, periodista y filólogo
