Imagínese un proyecto cultural rompedor que ofrezca el arte fotográfico en lugares estratégicos de la ciudad, y que sea accesible sin ningún costo para el público general.
De eso se trata el Fotomuseo, una iniciativa que desde su nacimiento en 1998 tuvo la meta de multiplicar el acceso al público a las obras de fotógrafos de renombre colombianos e internacionales, ampliando así el efecto de la cultura para formar una sociedad analítica y con perspectivas de futuro.
Gilma Suárez, creadora y directora del Fotomuseo, explicó que la propuesta “salió a la calle” en el año 2000 en un homenaje al aniversario de la ciudad de Bogotá.
“Una de las principales misiones de este proyecto fue sacar el arte de los recintos cerrados porque la gran mayoría de las personas piensan que los museos son destinados a un público exclusivo”, agregó la fotógrafa colombiana durante una conferencia ayer en la Universidad Santa María la Antigua.

El alto costo de entrada de los museos también puede ser una barrera para visitarlos. “Si alguien tiene poco dinero para alimentar a sus hijos, ¿cómo lo tendrá para sufragar la admisión a un museo?”, planteó.
Otra de las razones por las cuáles se originó el Fotomuseo es la necesidad de llenar un vacío de aquellos proyectos que conciben la cultura como un derecho y no como una mercancía, entendiendo el arte como un medio de transmisión de conocimientos para engrandecer al ser humano.
“Nosotros como seres humanos tenemos derecho de conocer el arte y la cultura, y decir a los visitantes: “mire, que eso es suyo. El conocimiento es un derecho adquirido por todos”.
Actividades destacadas
Una de las principales actividades del Fotomuseo que bien se podrían replicar en Panamá es la “Fotomaratón”, iniciativa que en Colombia logró congregar a más de 1,500 fotógrafos entre aficionados y profesionales y reúne actividades entre las que se cuentan exposiciones en la calle y en las principales galerías de Bogotá, así como talleres con los actores más destacados de la industria.
Mientras que el encuentro internacional bianual Fotográfica Bogotá logró posicionarse como una de las señas de identidad de la vida cultural de la capital colombiana, con una combinación de obras de fotógrafos de renombre como Elliott Erwitt y Martín Chambi, y otras actividades como visitas guiadas y ciclos de cine.

