Suenan campanas de guerra contra los mosquitos: desde la cría industrial al insecto genéticamente modificado, varias iniciativas tratan de usar estos chupadores de sangre para hacer frente a la propagación de virus que ellos mismos transmiten, como el dengue.
La start-up francesa InnovaFeed anunció este miércoles que “co-construirá” un criadero de mosquitos a escala industrial, en asociación con el World Mosquito Program (WMP), un programa de investigación australiano sin ánimo de lucro.
El WMP desarrolló hace casi una década un procedimiento que permite inocular en las hembras una bacteria presente en su estado natural en “60% de los insectos en el mundo” y “suprimir la transmisión de estos virus (dengue, sobre todo) al ser humano”, declaró su portavoz, Bruno Col.
Este programa de investigación colaborativa, financiado principalmente por la fundación Bill y Melinda Gates, llevó a cabo varias operaciones para soltar mosquitos portadores de esta bacteria llamada Wolbachia, primero en Australia y luego en Brasil, Nueva Caledonia e Indonesia.
Cifras de dengue
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirma que el número de casos de dengue se multiplicó por ocho en las últimas dos décadas, pasando de más de 500 mil en 2000 4.2 millones en 2019. En 2015 hubo 4,032 muertes registradas.
Inoculada al mosquito, esta bacteria “reduce la duración de vida de la hembra y reduce el riesgo de que se infecte con el virus si pica a una persona enferma, impidiendo así la transmisión” a otra persona, explicó Anna-Bella Failoux, entomóloga y directora de investigación del Instituto Pasteur.
Esta bacteria tiene un “efecto inhibidor en la transmisión de un virus”: “La bacteria y el virus colonizan el mismo entorno, esto es, la célula” y “compiten por los recursos celulares para asegurarse su multiplicación”, agregó.
Además, esta estrategia limita la población de mosquitos, puesto que el apareamiento de una hembra portadora de la bacteria con un macho salvaje da origen a una descendencia inviable, según Failoux.
En Indonesia, el WMP llevó a cabo un estudio entre una población de alrededor de 300 mil personas. “Al cabo de tres años, pudimos demostrar científicamente que habíamos reducido la incidencia del dengue en las regiones donde habíamos introducido la Wolbachia en 77%”, declaró Col.
Pero frente a la proliferación de mosquitos y la propagación cada vez más rápida de enfermedades que transmiten a la especie humana –zika, chikungunya y fiebre amarilla, además del dengue–, el programa quiere redoblar sus esfuerzos.
“La idea es poder ayudar a ciudades de varios millones de personas”, precisó Aude Guo, cofundadora de InnovaFeed.
El anuncio de esta start-up ocurrió varios días después de que la empresa biotecnológica Oxitec, con sede en el Reino Unido, obtuviera luz verde de la agencia estadounidense de protección del medioambiente para soltar mosquitos modificados en laboratorio en el estado de Florida, donde el dengue causa estragos desde el año 2013.
