El tiempo de cuarentena impuesto en todo el país puede ser el momento ideal para una limpieza profunda en casa y, de paso, reciclar el material que estaba guardado u olvidado en las esquinas, clóset o depósitos.
Panamá es un país en el que la cultura del reciclaje gira en torno a los centros de acopio, que extienden la vida útil del material que descarta y entrega la población. Por eso, parte del tiempo en aislamiento lo podemos aprovechar clasificando los desechos que tenemos en casa, como los cartones de bebidas con el sello Tetra Pak, latas o botellas de vidrio y así convertir en rutina una práctica diaria que ayuda a reutilizar desechos, explicó la ambientalista Serena Vamvas, de Movimiento Mi Mar, durante una reciente presentación en redes sociales, en la que compartió tips para incentivar la cultura del reciclaje.
Serena Vamvas, Movimiento Mi Mar
“Cuando salgamos de esta cuarentena, tenemos que aprender que la Tierra solamente se tomó un respiro pequeño de la actividad humana. La peor amenaza que tiene el planeta es justamente que alguien piense que otro la puede salvar”.
•Lavar el material que se reciclará, quitarle los envoltorios, si los tienen, y luego almacenarlo en una caja. Así se facilita el trabajo del centro de acopio cuando se haga la entrega.
•Una medida que aplican los recicladores más experimentados es separar los plásticos teniendo en cuenta los tipos: PET (tereftalato de polietileno), HDPE (polietileno de alta densidad), PVC (cloruro de polivinilo), LDPE (polietileno de baja densidad) o PP (polipropileno).
•Trate de apilar los materiales para reciclar en un lugar donde no estén visibles, como un armario, para no brindar una apariencia de desorden en el hogar.
•¿Dónde entregar los materiales para reciclar? Existen en la ciudad capital numerosos centros de acopio a donde acudir cuando levanten la cuarentena, como los puntos dispuestos por la Alcaldía de Panamá, Basura Cero e instituciones no gubernamentales, como Costa Recicla, en Costa del Este.
•Ser consumidores inteligentes, sobre todo cuando se trata de plástico, un material que dura unos 400 años en descomponerse. Pequeñas acciones como rechazar una muestra de helado en una cuchara o envase de plástico, dejar de consumir productos que vengan en envases de polietileno o usar las bolsas de tela al momento de hacer una compra, son pequeñas acciones que hacen la diferencia.
