Entre trajes multicolores, música y danzas típicas, el Carnaval de Oruro, la fiesta folclórica más grande de Bolivia, volvió a realizarse ayer, después de un año de suspensión por la pandemia.
La fiesta es patrimonio de la Unesco desde 2001. Aunque hay actividades vinculadas al Carnaval desde noviembre, el desfile principal se realiza el sábado de Carnaval.

