La escritora panameña Hena González de Zachrisson ganó, recientemente, el reconocimiento al autor de literatura infantil y juvenil en el marco del Premio Cervantes Chico, una distinción que otorga de manera conjunta la Organización de Estados Iberoamericanos y la Universidad de Alcalá de Henares, en España.
Hace 40 años —en la década de 1980— inició su carrera en el mundo de las letras cuando, finalmente, se atrevió a publicar por su cuenta sus primeros libros, que tenía guardados en carpetas y en los que daba vida a personajes ficticios o reales inspirados en eventos familiares o de su infancia.
Hena González de Zachrisson ‘La abuela de Panamá’
Este apodo surgió después de que recibiera el premio, además de un artículo anterior. González de Zachrisson siente una profunda alegría de que, además de sus nietos, tiene tantísimos más.
Además, considera que es una magnífica noticia ya que afirma que los abuelos juegan un rol importante en la vida de sus nietos, ayudándoles a descubrir sus talentos.
Al iniciar esta etapa de su vida descubrió que, para ese momento, en literatura infantil, Panamá estaba atrás en comparación con otros países latinoamericanos, por lo que no sólo se dedica a escribir libros para niños, sino también a empezar un movimiento para promocionar la lectura. Con este emprendimiento realizó talleres y otras actividades lúdicas para despertar el interés en las letras, las artes y otras expresiones artísticas, por parte de los más pequeños, brindándoles una información que, en muchos casos, desconocían.
Ella además se desempeñó como coordinadora por Panamá del Programa Internacional de Acercamiento a la Literatura Infantil, y es representante por Panamá de la sección nacional de la Organización Internacional para el Libro Juvenil, con sede en Suiza. Fundó la Academia Panameña de Literatura, siendo su primera presidenta.

De Zachrisson consideró —en charla con La Prensa— que recibir un premio que lleva el nombre del padre de la literatura castellana supone un “gran honor” y aseguró que se sintió emocionada al ser notificada, el pasado 16 de julio, vía telefónica, por el alcalde de la localidad madrileña de Alcalá de Henares, en España, Javier Rodríguez Palacios.
La escritora considera que los niños aman los libros en la medida que, desde pequeños, los adultos les lean y se les enseñe que los libros pueden ser un refugio, a la vez que entretienen y abren puertas a un mundo maravilloso.

“Un hogar donde los adultos leen también lo hacen, y pueden llegar a verlo como un juguete más, a la larga se convertirá en una compañía para toda la vida, y así lo pasarán a sus hijos”, expresó.
Así mismo, dijo que la literatura infantil puede contribuir a la formación, para que los niños de hoy sean ciudadanos de bien el día de mañana. “Es un trabajo en equipo junto con sus padres, abuelos, maestros y todo adulto que invite a despertar en los niños el gusto por el arte en cualquiera de sus formas”, dijo.

