Una centenaria superviviente del Holocausto, Margot Friedlander, pidió ayer al Parlamento Europeo que preserve la memoria de la Shoah, indignada por la utilización de la estrella amarilla por “nuevos enemigos de la democracia”.
Friedlander dijo que veía “con incredulidad, cómo un símbolo de nuestra exclusión por parte de los nazis, la estrella amarilla, es hoy descaradamente utilizada por los nuevos enemigos de la democracia (...) para presentarse como víctimas”.
“Con gran preocupación veo que el Holocausto, al igual que la guerra de conquista y exterminio llevada a cabo por los nazis, está cayendo cada vez más en el olvido”, dijo Friedlander, de 100 años, en una ceremonia por el 77º aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau.
La estrella amarilla –que identificaba judíos– ha sido vista como símbolo en recientes manifestaciones en Francia, Italia y Bélgica contra la vacunación obligatoria y las medidas de restricción por la pandemia de la Covid-19.
La centenaria alemana lamentó que “la memoria de lo sucedido es explotada políticamente, a veces incluso ridiculizada y pisoteada”.
Friedlander fue deportada al campo de concentración de Theresienstadt (en la actual República Checa) cuando era veinteañera, pero su madre y hermano murieron en Auschwitz.

