Vestigios de minas de ocre que podrían ser las más antiguas del continente americano, con unos 12 mil años, fueron hallados en cuevas subacuáticas de Yucatán, México.
Los buceadores del Centro Investigador del Sistema Acuífero de Quintana Roo, se sumergieron varios kilómetros por las cuevas y hallaron que el paisaje subterráneo había sido alterado de forma no natural, lo que indica que otras personas habitaron esos espacios y que dicha presencia ocurrió hace más de 10 mil años, según se determinó posteriormente.
