Still\Restless, que se presenta mañana viernes en el Teatro Balboa, se gestó hace tres años en la mente de Rosanna Gamson.
Al principio, esta pieza de danza, recuerda Gamson, la desarrolla con un interés de profundizar “en el posible vínculo entre la improvisación y los sueños, y seguimos en esa investigación que nos llevó a los juegos utilizados en esta obra” que forma parte del programa del octavo Festival Internacional de Artes Escénicas.
El rumbo de esta puesta en escena cambió en 2016. “Fue un año oscuro, con la muerte de los hijos de unos queridos amigos míos”.
Por distintos motivos, fallecieron siendo aún jóvenes Christopher Luke Elmer y Alex Peabody. “Estas pérdidas cambiaron esta pieza y me llevaron a pensar en el tiempo, en la mortalidad y en mi propio proceso de envejecimiento”, indica.
“La palabra still como un verbo, adjetivo y sustantivo, invoca silencio y persistencia. El deseo de moverse, la inquietud innata e involuntaria incorporada del cuerpo también persiste, incluso cuando el rango de movimiento se desvanece, incluso hasta el último momento”, explica Rosanna Gamson.
Still\Restless trata sobre “el deseo de seguir moviéndose y el deseo de dejar una marca. Y por eso está dedicado a aquellos que nos dejaron una marca y continúan moviéndose en nosotros y en nuestros sueños”.
Destaca que la luz y la oscuridad son las principales metáforas de esta pieza. “En el primer acto no hay, o hay muy poco color, y en el segundo acto hay un color muy saturado”.
Su primer acto trata “del espacio negativo y el segundo gira en torno a un gran paisaje. El segundo acto es mi versión del cielo: todos tienen ropa bonita y el mundo está lleno de hermosos colores y ternura. Me inspiraron las etapas de los sueños, primero hay una avalancha de imágenes mientras te duermes, y luego tienes un sueño profundo en el estado REM y con sueños más significativos”.
