Sombrerero loco, diálogos sin pies ni cabeza, un mundo que desafía las reglas físicas... Para su reapertura, el gran V&A Museum de Londres propone al visitante desorientado tras un año absurdo de pandemia adentrarse en el universo de Alicia en el País de las Maravillas.
Más de 150 años después, esta obra maestra de la literatura, publicada en 1865 por Lewis Carroll –cuyo verdadero nombre era Charles Lutwidge Dodgson– sigue inspirando a los artistas.
En una exposición que combina trajes de teatro, extractos de películas, fotos, caricaturas, manuscritos originales y diversas instalaciones, el Victoria and Albert Museum explora a partir del sábado pasado “los orígenes, adaptaciones y reinvenciones” de esta historia ya mítica.
Desde la entrada, el visitante se ve abocado a una situación difícil: para llegar a la exposición, Alicia: cada vez más curiosa, toma una escalera oscura con flechas que apuntan en todas las direcciones, representando la caída de la heroína en la madriguera del conejo, para llegar al sótano poco iluminado del museo.
Le espera una experiencia inmersiva, que combina efectos sonoros y visuales, con una escenografía muy avanzada.
Visita un paseo marítimo victoriano, la rosaleda de la reina de corazones, una sala oscura con la misteriosa sonrisa del gato de Cheshire, un tablero de ajedrez y, por supuesto, la famosa mesa donde el sombrerero loco y la liebre de marzo toman té.
Los museos ingleses han empezado a reabrir al público desde el lunes pasado, saliendo de un largo sueño forzado por la pandemia, que ha matado a casi 128 mil personas en el Reino Unido.

