El cambio climático podría significar antes de fin de siglo la casi extinción de los osos polares, incapaces de alimentarse al desaparecer las placas de hielo en el océano, según un estudio publicado ayer en Nature Climate Change.
Si las emisiones de gas con efecto invernadero siguen al mismo ritmo que en la actualidad, “la caída de la reproducción y la supervivencia pondrá en peligro la persistencia de casi todas las subpoblaciones de aquí a 2100”, según los investigadores.
En el estudio, los investigadores analizaron la desaparición progresiva de su hábitat, las placas de hielo desde donde atrapan las focas indispensables para su alimentación.
Con el calentamiento del planeta, dos veces más rápida en el Ártico, la falta de hielo dura cada vez más tiempo. Incapaces de hallar en su entorno otro alimento tan rico como las focas, una mayor cantidad de osos famélicos se aventuran lejos de su territorio, cerca de las zonas habitadas.
El deshielo es un desafío especial para las hembras, que entran en el otoño a sus refugios para parir en medio del invierno y emerger luego en la primavera con sus oseznos. “Deben atrapar suficientes focas para guardar grasa y producir la leche requerida para alimentar a sus pequeños”, explica Steven Amstrup, uno de los autores del estudio y científico en jefe de la ONG Polar Bears International.
Los 25 mil osos polares están repartidos en 19 subpoblaciones distintas en Canadá, Alaska, Siberia, la isla Svalbard y Groenlandia.

