Hoy se conmemora la labor de los voluntarios, y este año es particular, ya que su tiempo y esfuerzo en cada una de las causas a las que ellos se dedican es más importante que nunca, por el impacto que ha tenido en el país, a nivel sanitario, social y económico, la pandemia causada por el nuevo coronavirus.
La Organización de las Naciones Unidas estableció en 1985 que el 5 de diciembre sería el día internacional para conmemorar a aquellos que trabajan desinteresadamente en beneficio de los demás.
Panamá acogió la fecha como el Día nacional del voluntariado a través de la Ley 29 de 2014.
Una coyuntura especial
Carolina Freire, fundadora y directora de la Fundación Voluntarios de Panamá, expresó que durante estos meses de pandemia han habido diferentes grupos de voluntarios que brindaron su apoyo ante la emergencia que supone la pandemia.
“Ha sido evidente que en la pandemia los voluntarios se han activado de una manera muy importante, desde las convocatorias realizadas por el Gobierno Nacional en su programa Panamá Solidario; los clubes cívicos, los movimientos ciudadanos como Todo Panamá, diferentes oenegés y organizaciones sociales se han movilizado a nivel nacional para atender la emergencia en todo sentido”, expresó.
Freire apuntó que los voluntarios también han tenido un rol preponderante a través de su apoyo para que organizaciones como la Cruz Roja Panameña o Techo pudieran hacer su trabajo.
Panamá Solidario, y el voluntariado
El programa Panamá Solidario, bajo la tutela del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), tiene en su seno a 21 mil 606 voluntarios. El voluntariado ha tenido un fuerte impacto en el armado de bolsas en el Centro de Convenciones Atlapa y otros centros de acopio, así como en las jornadas de trazabilidad del Minsa, la asistencia a damnificados por el huracán Eta y otros programas.
Una de las modalidades más interesantes que tuvo un auge significativo fue el voluntariado virtual, ya que en los primeros meses de la pandemia —por las restricciones de movilidad asignadas por las autoridades de salud— se dificultaba el voluntariado presencial .
Teniendo esto en cuenta, Freire dijo que si bien la prevalencia del voluntariado virtual figuraba en un 3%, tal como lo indicaba la encuesta realizada por Voluntarios de Panamá en 2017, la pandemia dio un impulso a esta modalidad, siendo la punta de lanza del voluntariado del futuro.
Ejemplo de ello son voluntarios que prestan sus voces para contar cuentos a niños refugiados en albergues de migrantes, la comunicación telefónica con adultos mayores en centros de cuidado, donación de diseño gráfico para campañas de recaudación de fondos de oenegés, y tutorías académicas, entre otros.
Algo que también vale destacar es la ávida necesidad en ayudar que se refleja en el alto volumen de personas que decidieron ofrecerse como voluntarios, ya sea en la campaña Alimenta una Vida gestionada por el Banco de Alimentos de Panamá y, más recientemente, para ayudar a los damnificados por los efectos colaterales del huracán Eta en Chiriquí.

La directora general del Centro Latinoamericano de Voluntariado (Celav), Dacil Acevedo, ofreció un balance sobre el presente y futuro del voluntariado en el país en el marco de un estudio regional de Centroamérica y el Caribe sobre la Solidaridad en tiempos de Covid-19, realizado entre Celav y la encuestadora Ipsos.
Los datos correspondientes a Panamá arrojan un 65% de valoración positiva a la respuesta ciudadana frente a la crisis, describiéndola como solidaria, resiliente y empática; mientras que la labor de los voluntarios en la respuesta ante la emergencia de la Covid-19 fue valorada positivamente en un 66%.
“Tomando en cuenta los datos del estudio, la ciudadanía se ha movilizado ante la pandemia de una manera solidaria y la opinión pública lo está valorando positivamente. Es más, la ciudadanía valora el apoyo dado por los voluntarios más que el brindado por instituciones públicas y privadas”, dijo.
En cuanto a las formas de voluntariado, el presencial encabeza las preferencias con un 46%, las donaciones en especies con 43%, donaciones en dinero, 39%, y el voluntariado en línea, con un 20%.
Así mismo, Acevedo señaló que la pandemia supone una coyuntura ideal para que el sector voluntario se fortalezca y amplíe su impacto desde las herramientas brindadas por la tecnología para ayudar al otro.

A contracorriente
Los efectos económicos de la pandemia afectaron grandemente los fondos con los que cuentan las organizaciones para brindar su ayuda. Techo Panamá y la Cruz Roja Panameña son dos ejemplos.
La directora ejecutiva de la Fundación Techo Panamá, Andrea Serrut, comentó que tuvieron que replantear sus actividades en terreno, como colectas y construcciones, que redirigieron sus esfuerzos a atender las necesidades urgentes de sus beneficiarios y distribuyeron comida a 900 familias junto con el Banco de Alimentos, con la ayuda de 50 voluntarios a la semana. Además, efectuaron la construcción de 11 viviendas en El Progreso número 5, en La Chorrera, y tienen previsto construir cuatro más.
El presidente de la Cruz Roja Panameña, Elías Solís, dijo que las tareas de la oenegé se centraron en asistir a las instituciones estatales con los cercos epidemiológicos, en el caso del Ministerio de Salud, el impulso y la promoción activa de la donación de sangre, y el desarrollo de las tareas de prevención y rescate frente a las emergencias de todo tipo.
