La posición geográfica del Istmo de Panamá es privilegiada y divergente. En el mapa, estamos al Sur de Ticolandia, a nuestro Occidente, y, en el otro extremo, encima de Paisalandia, a su Norte, y ella, linda, querida, traviesa y a veces malcriada, a nuestro Oriente.
Estuvimos en el fondo del mar y emergimos hace 3 millones o 10 millones o 20 millones de años, según el humor del experto. Elija su opción, que hoy se ufana una corriente anticiencia.
Somos virtud y pecado y el Maligno siempre ha merodeado por estos lares, en los que no siempre acaricia el progreso. ¿No recuerdas las historias de piratas? El Diablo es puerco… tapa y destapa. En el Panamá de hoy, viste de esmoquin (Black-tie). También a la luz del día. Ya no le importa que lo vean ni actuar solo de noche.
Si Nito no se la estuviera rifando, asumiría la responsabilidad de las andanzas de Lucifer por tierra istmeña y podría hasta reorientar el timón del presente periodo que se vislumbra sobrecogedor. Robó, pero hizo es un eslogan hasta tragable, si lo comparas con la visita del Diablo ataviado frente a ventiladores, entubados y hospitales medulares en soledad. El vestido hoy de esmoquin en la nueva Gomorra, a orillas del Canal de la virtud y el pecado, es homicida desde el principio y nunca le ha importado la verdad porque no hay verdad en él. Es el padre de la mentira y es maquillador de cifras. No lo aprendió en Eco Moda, de Betty la fea.
Cuando el istmo emergió del mar, cambió el clima y se reorientaron las corrientes marinas. Se dice que surgió el homínido. Esa es la gran riqueza natural de nuestro país. Es nuestro oro. Y los hijos del Diablo lo regalan a cambio de una guayaba y por las razones imaginables. ¿Qué estás pensando? Mira atrás de ti: está sonriente y feliz con la guayaba que le tocó. Vade retro.
Que alguien autorice exorcizar este comején. El Diablo es puerco…tapa y destapa. Viste de esmoquin y relame con la pobreza, la desigualdad y la desnutrición. Pero en El País del No Pasa Nada tiene, no muchos, poderosos aliados. Los suficientes para llevar a cabo su misión, cuando se completan 700 años del natalicio de Dante. Tiempo este infernal de oclocracia y cleptomanía del bien común y para uso particular.
Por más de 90 años, esa geografía estuvo al servicio de Estados Unidos, que administró una colonia para beneficio de su poder y hegemonía.
Panameños en referendo decidimos en 2006 construir nuevas esclusas y una vía para barcos que no cabían por las esclusas construidas por Estados Unidos y que operan desde 1914.
Ese canal nuevo —al que se denomina Canal Ampliado— se inauguró hace 5 años. Hubo muchas personalidades extranjeras. La hoy Primera Dama, Jill Biden, representó al Imperio. Preciosa la rezadera en credos diversos. Esa decisión soberana ha mejorado las arcas del Estado. De aquella fecha hasta hoy ha aumentado el tonelaje transportado (49%) y el aporte al fisco (80%). En 2020, se situó en mil 800 millones de dólares. Muy por encima que la migaja que pepecé ofrece al Gobierno. Esos negociadores no están a la altura de quienes intervinieron en los Tratados del Canal, de 1977.
Los puertos que maneja pepecé están dentro del Canal, y no están separados de la riqueza del país, que debe ser para todos los panameños y no para uso particular de una casta.
El autor es docente, periodista y filólogo

