El fotógrafo estadounidense saltó a la fama hace casi 40 años con su retrato de una joven afgana de ojos verdes, cuya vida salpicada de tragedias se convirtió en toda una ilustración de la historia reciente de ese país.
McCurry presentó esta semana París una gran exposición antológica de su obra en el Museo Maillol, y a su llegada dijo ‘¡Es insoportable!’, y mostró en su teléfono móvil la imagen que acaba de mandarle ‘un amigo en Kabul’, de un cartel de madera en el que alguien ha escrito ‘se vende riñón’.