Historia

El rescate olvidado de un centenar de niños judíos en 1942 en Francia

El rescate olvidado de un centenar de niños judíos en 1942 en Francia
La historiadora Valérie Portheret logró identificar a la mayoría de los niños rescatados. AFP

Era una página de la historia borrada. En agosto de 1942, un centenar de niños judíos, internados en un campo Francia y destinados a la muerte, se salvaron gracias a una formidable cadena de solidaridad y a la dolorosa renuncia de sus padres.

“Me interesé por el campo de Vénissieux (en la ciudad de Lyon, centro-este de Francia) en 1992, para mi trabajo final de maestría, y luego más tarde en dos tesis. Desde hace cerca de 30 años, no he parado”, explicó la historiadora Valérie Portheret, que entrevistó a salvadores y salvados y a sus descendientes, en Lyon, Israel y Estados Unidos.

“Este rescate de 108 niños judíos extranjeros durante una operación relámpago era hasta ahora desconocido. No hubo ningún otro de tal amplitud en Francia durante la Segunda Guerra Mundial”, aseguró.

Reconstituir la lista de los niños rescatados, que no existía, “se convirtió en una misión para mí”, reconoció la investigadora. Y gracias a su tenacidad, halló los nombres de 90 de los 108 niños.

Aquel 26 de agosto de 1942, para responder a las exigencias de los nazis, el régimen colaboracionista de Vichy ordenó una redada contra los judíos extranjeros en la región de Lyon. Oriundas de Alemania, Austria, Polonia, Checoslovaquia o de la Unión Soviética, 1,016 personas fueron detenidas y reunidas en el campo de Vénissieux. Según una circular del 5 de agosto, los niños no acompañados por sus padres no podían ser deportados y los rescatadores aprovechan esta norma.

La noche del 28 al 29 de agosto, los servicios sociales, que formaban parte de la comisión encargada de determinar si un interno podía beneficiarse de alguna exoneración, convencieron en secreto a los padres para que firmaran un acta de abandono a favor de la asociación Amistad Cristiana.

Y, en total, se firmaron 108 certificados. Valérie Portheret encontró en 2006 varios de esos documentos, escritos ya con una tinta descolorida, en una vieja caja de archivos.

El horror

En el campo, las escenas eran desgarradoras: “Pedir a padres que abandonen a sus hijos es terrible, incluso para salvarlos. Había que confiar realmente”, contó.

Los pequeños fueron salvados el 29 de agosto. Los escondieron y fueron acogidos por familias. Ese mismo día, los gendarmes condujeron a la estación a 545 adultos en dirección Drancy, cerca de París. Y de ahí al campo de Auschwitz, donde la mayoría murió en las cámaras de gas.

Pero la odisea de los niños no terminó ahí. La policía comenzó a perseguirlos y debieron cambiar a menudo de domicilio.

En unas octavillas, la Resistencia advirtió: “No tendrán a los niños”. Este es el título que Valérie Portheret escogió para su libro, que relata este impactante episodio y fue galardonado con el Premio Seligmann 2020 contra el racismo.

“Se hizo todo para no dejar ningún rastro del campo” de Vénissieux, explicó la historiadora. Pero trabajadores indochinos, que estaban de paso por el lugar, tomaron fotos. “Encontré algunas imágenes”, dijo.

“Es una locura que sean ellos los que guarden estas huellas excepcionales”, relató la investigadora. Es “el único registro fotográfico de las redadas del verano de 1942”.

“Los rescatadores no se veían como héroes. Para ellos, era evidente que no había que entregar niños a los nazis. Lo primero que me preguntaron fue ‘¿Qué ha sido de ellos?”, se emocionó la historiadora, quien quisiera que esta historia se convierta un día en una película.

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