La caña de azúcar es el cultivo que ayudó a modificar el paisaje latinoamericano, cambiando bosques y sabanas por océanos de cañaverales. Esta planta llega a América (primero a las islas del Caribe), traída por Cristóbal Colón desde las Canarias, y por los portugueses a Brasil cerca de 1525.
La historia de la caña en Panamá se inicia en 1560, cuando Francisco Gutiérrez, un colono panameño, solicita hacerse cargo del mantenimiento del Camino de Cruces, siempre y cuando se le concediera el monopolio de la producción azucarera en el territorio.
Mas allá del obvio uso de la caña para hacer azúcar refinada, en Panamá la utilizamos para hacer guarapo o miel de caña y raspadura, los cuales son todavía utilizados en todo el territorio nacional como endulzantes alternativos o como ingrediente base para productos auténticos panameños, como chichas con raspadura o miel, gollería, cocada, plátano en tentación, etc.
Hoy día, Coclé se caracteriza por la producción de raspadura, y en esta provincia se utiliza para hacer dulces y como endulzante . En provincias centrales es más común encontrar miel de caña, y también se utiliza como endulzante general en reemplazo del azúcar refinada.
