Científicos de la Universidad de Harvard y el centro espacial Esrange, de la Laponia sueca, anularon el lanzamiento de un globo como parte de un proyecto de investigación sobre la “geoingeniería” solar, destinado a enfriar artificialmente el clima.
Según los planes, este globo debía lanzarse en junio desde Esrange, al norte del círculo polar Ártico, dentro del proyecto “SCoPEx” (Stratospheric Controlled Perturbation Experiment).
Se trataba de realizar ensayos en la estratosfera (inicialmente no iban a liberar ninguna materia) de cara a otros lanzamientos, para probar a muy pequeña escala una técnica de enfriamiento artificial de la atmósfera, difundiendo una cantidad experimental (menos de 2 kilos) de partículas de materia para atenuar el efecto de los rayos solares.
Esta tecnología se inspira en los efectos climáticos de las erupciones volcánicas. Sus defensores alegan que debería estudiarse para combatir el calentamiento global. Pero el proyecto, y en general la geoingeniería, preocupan a científicos y a organizaciones ecologistas que consideran que la tecnología peligrosa y arriesgada.
“No existe un consenso internacional claro sobre la conveniencia de este tipo de investigación”, señaló la Swedish Space Corporation, la empresa pública que opera el sitio de Esrange.
Un comité especial creado por Harvard para estudiar el aspecto social y ético del proyecto también solicitó cancelar el vuelo de prueba, para permitir más consultas.
